Mariano Fortuny: "El mendigo" El deber del pobre es esperar: esperar a que pase el frío; esperar a que pase el hambre; esperar a que alguien pase; esperar, cada amanecer, la anhelada luz del sol, la suerte buena, una limosna, hasta que la noche llega, y sus quejidos, el miedo llega, y sus cansancios. El deber del pobre es esperar y, en la espera, a veces, se acercan algunas palabras de ánimo al umbral de su pobreza, sesudos estudios, informes confidenciales, una sonrisa a tiempo, alguna hostia y esa paciencia infinita que adorna los ojos con surcos y la boca con hiel. El deber del pobre es esperar: esperar hasta hartarse, esperar hasta que lo insulten o lo humillen, esperar a que no lo maten, esperar hasta matarles. Felipeángel (c) 2001 (Revisado, 2009)