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Mostrando las entradas etiquetadas como poesía social

JOSÉ RODAO: "CANTOS RODAOS" - "VILLANCICOS"

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Como llega Nochebuena, ahí van unos villancicos, que pueden cantar los chicos, mientras preparan la cena. Como están caros los huevos y las patatas este año, al que cena una tortilla se le llama millonario. Carrasclás, siguiendo las cosas, carrasclás, al paso que van, carrasclás, vamos a comernos... carrasclás, carrasclás, clas, clas. Un capón le dijo a un pavo al mirarle ayer muy triste: -¡Si no hubiera cocineras, viviríamos felices! Carrasclás, en las Navidades, carrasclás, no queda un mortal, carrasclás, sin que luego en purgas.... carrasclás, carrasclás, clas, clas. Comentaré en villancicos las actuales circunstancias, ¡cantados y en la cocina, la censura no los tacha! Carrasclás, ante el lápiz rojo, carrasclás, temo desbarrar, carrasclás, y como desbarre... carrasclás, carrasclás, clas, clas. Hoy está el besugo en salsa y el capón bajo el cuchillo; los pavos están asados y el contribuyente...¡frito! Carrasclás...

FÁBULA POLÍTICA

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A BASE DE PALOS...

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A base de palos se escribe la historia;  los cuatro mangantes están en la gloria. ¿Que el pueblo se queja? ¡Que calle y asienta, que en la PPcracia el pueblo no cuenta! Tales son los mimbres de este cesto insano; manzanas podridas para el pueblo llano, un día de fiesta, salir y votar, y, al día siguiente, gemir y llorar. ¡Viva el sacrificio si a mí no me toca! ¡Cargue con la culpa el pueblo masoca! ¡Coman del pastel los grandes tunantes, que paguen la fiesta los pobres currantes! ¡Desolada España! ¡Cuna de ladrones! ¡País sin futuro, sin ley ni pensiones! ¿Qué horrible pecado hemos cometido para que suframos a tanto bandido? ¿Quién mueve la rueca de nuestro destino? ¿Quién puso las piedras en nuestro camino? ¡Basta ya, señores, de tantos rodeos! ¡cojan por los cuernos al toro europeo! ¡Demuestren que quieren una nación sana! ¡Metan en cintura a la catalana, y pongan remedio a tantos desma...

LAMENTOS DE UN EX-ALCALDE

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Yo era casi reyezuelo de una numerosa grey; mi capricho era mi ley y mandar siempre mi anhelo. A los listos y a los zotes mi autoridad imponía; en todas cosas hacía yo mangas y capirotes. Alcalde fui ¡veinte años!, que, aunque parezca increible, era hombre insustituible por mi táctica y amaños. En todas las elecciones siempre triunfante quedaba, porque nunca escatimaba pucherazos ni coacciones; y era cosa de admirar, como todos repetían, que hasta las tumbas se abrían gritando: ¡Quiero votar!... Probé así mi ingenio abierto, del que puedo estar altivo. ¿Cómo dudar que es un vivo  quien levantó tanto muerto? Por eso me da coraje, soy blanco de cuchufletas; por unas cuantas pesetas que del Concejo distraje sin querer, me han detenido, y eso es lo que me contrista: ¡como a un vulgar... carterista a la cárcel me han traído! Tal hecho es intolerable; por lo inaudito me extraña porque el cacique en España siempre h...

LA CABRA DE LA QUIEBRA ( IV)

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La cabra de la quiebra no sabe geografía; le da igual si es Europa o toda la Oceanía, que busca pastos frescos de ruina que comerse, o deudas nacionales con las que enriquecerse. La cabra de la quiebra elige sus opciones: si ayer fueron empresas, prefiere hoy naciones, y en este toma y daca de sustos y mentiras, vivir  es una traca prendida por la ira. Las cabras de las quiebras no son muy populares, ni son muy socialistas, ni son muy liberales; no buscan el bandujo vacío del parado sino las tripas llenas de ricos potentados, y en este ramoneo a las ramas vencidas, la cabra iguala el árbol común de nuestras vidas. La cabra de la quiebra se ríe en nuestros morros; nos quita el cigarrillo; nos deja sin los porros, y en esta decadencia que arruina nuestros vicios, nos deja sin rosario, sin misa y sin cilicios. No hay nada  que a la cabra de la quiebra le asuste: no entiende de recortes, de primas ni...

AL FUNCIONARIO INDOLENTE

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Abnegado funcionario que retardas tus funciones: no te toques los cojones como sueles, a diario. Ponle voluntad, entrega; atiende con diligencia; no demuestres indolencia en la cotidiana brega. Cursa amable los papeles del paciente ciudadano; no sonrías tan ufano ni pienses que es un pelele. Cuida bien tu ventanilla; no la llenes de insolencias. Ten siempre buena presencia y no abuses de la silla. No te muestres a diario alargando el desayuno; que no es normal ni oportuno vaguear con un salario. No fumes más de la cuenta a la entrada del despacho. Trabajar nunca da empacho si el trabajo te alimenta. Sé cortés y cuidadoso, eficaz y competente. Atiende bien a la gente y muéstrate generoso. Felipeángel (c)