Fotografía: Felipeángel (c) El chivo expiatorio de la manifestación de ayer por las calles de Madrid no fue el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sino la diputada de su grupo, Andrea Fabra, el diputón, como decían algunos, que, en sede parlamentaria, deseó a los parados, en voz alta, que se jodieran. Su " ¡Que se jodan!" se volvió, por tanto, en contra suya y en contra de quienes nos gobiernan, quienes nos niegan los créditos y quienes no declaran a Hacienda el monto de los cepillos eclesiales. La exclamación formaba parte de muchas pancartas y estaba en boca de muchos indignados y airados manifestantes que, con ánimo festivo, también cantaban una particular versión de "La cabra" transformada en " La Fabra" , que decía así: ¡La Fabra, la Fabra, la puta de la Fabra, la madre que la parió! Yo tenía una Fabra que del paro no salió. A la Andreita una pancarta le pedía que "se comiera una polla", haciendo un juego...