Atraído por el olor de las patatas y las judias, José Bernat Baldoví metió a una tercera en discordia, la col, olvidándose por completo de los garbanzos, que ya andaban riñendo en la cocina. En aquellos años del siglo XIX, comer no sé si comían, pero lo que es escribir, escribían por un tubo. Advierto, por tanto, que el poema es largo pero tiene su enjundía, su olor, su jugo y su juego. Comienza con un famoso verso de Cicerón , como no podía ser menos y..... pero pasen y lean, pasen y lean: LA COL TERCERA EN DISCORDIA ODA !Oh tiempos! !Oh costumbres! ¿Será verdad que hay pechos españoles que en pro de otras legumbres el pabellón insulten de las coles? !Y hay musa que lo apoya! !Vive Dios! Que se acuerde aunque arda Troya. Judías y patatas!!! He aquí los héroes que en diversas odas cantan plumas ingratas cual néctar dulce de selectas bodas; patatas y judías!!! He aquí el maná de nuestros tristes días. Ya que no cantais glorias de César, de Pompeyo, o.....Meternich, cantárais pepit...