Loterías y Apuestas del Estado ha plantado un pino en medio de la Puerta del Sol; no queremos decir que se haya puesto a cagar en el kilómetro cero sino que patrocina el árbol navideño, o lo que coños sea eso, para animarnos a comprar los décimos de la suerte en el sorteo más popular del año, el del 22 de diciembre. Nosotros, los ciudadanos, deberíamos hacer lo mismo ante la puerta del Ayuntamiento de Madrid: plantar un enorme pino de mierda con nuestros desechos para protestar por la mala gestión de la señora alcaldesa en el conflicto que han creado las empresas encargadas de la limpieza de la ciudad. Bolsa a bolsa, verso a verso, el árbol de las basuras se iría elevando inexorablemente hacia el cielo hasta culminarlo, en la copa, con los anagramas de las contratas concesionarias de este servicio municipal, que quieren rebajar nuestra calidad de vida y la de sus empleados. No faltarían los colores, sabiamente combinados, ni las bolitas de cristal, con su futuro in...