La cabra de la quiebra le ronda a Don Mariano, se come los recortes, asusta al ciudadano, y trisca, desbocada, por calles y caminos, curiosa y satisfecha con tantos desatinos. La cabra de la quiebra ignora al presupuesto, sonríe a los mercados. se ríe de lo nuestro, y en esa loca marcha por un país herido, cornea a los humildes y humilla al dolorido. La cabra de la quiebra no inspira confianza, pretende que se incline mucho más la balanza, y tuerce con su empeño el orden de las cosas, los usos comerciales y las vidas honrosas. No deja de acosarnos esta cabra maldita, que a unos quita el sueño y a otros debilita, y en esa sinrazón de vernos sin futuro, hay quien mueve la barca y quien se siente seguro. ¿Está la Oposición jugando con la cabra, a ver si este Gobierno se cae y se descalabra, o busca una salida de escape a todo gas, al ver que el viejo barco se está hundiendo sin más? La cabra de la quiebra ignora a Don Mariano; se come los a...