PRIMAVERA NEGRA


Llegó la primavera, solemne y mojada,
como una princesa con sueños lascivos.
En las altas cumbres ya no queda nada
salvo un beso de nieve, varado y cautivo.

El aire es un viejo que esparce semillas
por los entresijos de viejas ciudades;
las ratas orinan las alcantarillas
y los callejones huelen a humedades.

Las nubes boyeras entintan el cielo
y el sol peregrino calienta los prados;
se puebla de insectos el fétido suelo
y enferma de gozo el afortunado.

Las fosas nasales y el pecho se irritan
cuando el polen rompe nuestras cerraduras;
los ojos se nublan, lloran y se excitan
y hasta respirar es una aventura.

Se truecan los fríos con brisas templadas;
el mar se encabrita, se calma y se afloja;
junto a las arenas ya no pasa nada
y el sueño del agua bailando las moja.

Cada primavera luce sus vestidos:
verdes en los campos, rojos en las flores;
Todo es un mural nuevo y con sentido:
alergia en los cuerpos, sal en los amores.

Felipeángel (c) 17/4 / 10

Comentarios

Ele Bergón ha dicho que…
Lo siento, pero no estoy nada de acuerdo con el titulo de tu poema, pues la primavera nunca puede ser negra, ya que el negro es la ausencia de color y aunque la vida a veces, y tambien en primavera, nos llene de sombras, algo se de eso,siempre podemos mirar por la ventanilla del tren y ver la cuneta llena de prigallos.

Un saludo

Luz
Ele Bergón ha dicho que…
Perdon, como siempre me equivoco, quiero decir pirigallos
felipeangel ha dicho que…
Luz, "Primavera negra" remite a la novela, con el mismo título, de Henry Miller.
Escribí algunos de estos versos pensando en muchos compañeros de trabajo que padecen alergía a los diferentes pólenes que invaden el aire de nuestras ciudades y el azulado cielo de nuestros campos. Para ellos, muchos de estos días son "negros".

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