En 1920, dos años antes de que Federico García Lorca y Salvador Dalí coincidieran en la Residencia de Estudiantes , había en España 11.145.444 analfabetos para una población de 21.338.381 individuos ( Lorenzo Luzuriaga: "El analfabetismo en España" - Madrid, 1920, Museo Pedagógico ). Es decir, que ambos eran dos ciudadanos privilegiados que tomaban el té, hacían gimnasia, pintaban y se divertían con otro grupo de ciudadanos tan privilegiados como ellos. De éso va la exposición: de sus comienzos como artistas, de sus encuentros y desencuentros y de un lugar mítico que cuidaba a la élite con un exquisito tacto, mientras Juan Ramón se paseaba por la Colina de los Chopos y Einstein pensaba que todo era relativo mirando , a lo lejos, los confines del hipódromo. Noventa años después todo es, afortunadamente, distinto y, al entrar en la sala de exposiciones, lo primero que uno nota es el gélido frío de las catedrales góticas; de modo que, me digo, no estoy en un museo...
Comentarios
en dias siempre alternos.
Descubro a negras siluetas
bastante deformadas
pero esas sombras,
las voy reconociendo:
en una barandilla,
el cesped de algun parque
o la entrada en un portal.
Hay sombras que me hablan.
Yo escucho sus silencios
Luz del Olmo